La actividad fue impulsada desde la Unidad de Deportes, a raíz de su taller de teatro, y convocó a diversas profesiones.
Lientur Rojas Serrano fue un niño que entendió su amor por los títeres mientras ordenaba sillas antes de un evento, para conseguir entrar disimuladamente al espacio debido al cobro de un ingreso que no podía pagar: 5 pesos.
A pesar de que fue sorprendido en su misión, la reacción no hizo más que abrirle las puertas al mundo que hoy ha sido prácticamente toda su vida: los títeres y su magia.
Declarado Tesoro Humano Vivo de Chile en noviembre de 2025, y con una ceremonia oficial realizada el 31 de enero de 2026, el egresado de Educación General Básica de la Universidad de Concepción hoy mantiene su compañía llamada Pirimpilo, a través de la cual enciende la imaginación de grandes y pequeños con sus historias.
Durante la charla “El arte del títere como resistencia”, compartió en el Campus Los Ángeles sus vivencias, junto a integrantes de su compañía, y por supuesto, de decenas de sus fieles y coloridos compañeros de labor.
Lientur reflexionó sobre el espacio compartido, y dijo que “yo me dedico a observar lo que está ocurriendo, y me doy cuenta de que el teatro de títeres no es considerado un arte, y cuando llegan a considerarlo, es uno muy menor, carente de importancia”.
Dentro de aquella idea, también apuntó al significado que muchas personas le dan a la palabra títere, afirmando que “se utiliza para una persona que no tiene razonamiento, que es manejada, de manera despectiva, y eso de alguna forma se transmitía a lo que significaba el hacer títeres”.
Por lo anterior, Rojas Serrano afirmó que mantiene viva una misión, y es “un proceso largo de dignificación que me obliga, partiendo por lo que yo estoy haciendo, partiendo por crear un estilo y una estética, y empezar a cambiar esa forma, presentando montajes que se han hecho de manera distinta, y además, difundiendo distintas técnicas que posee el teatro de títeres”.
Algo ocurre en el alma
La idea de traer la charla de Lientur, explicó el jefe de la Unidad de Deportes y Actividades Extraprogramáticas del Campus Los Ángeles, Héctor Sepúlveda, “nació desde la profesora de teatro María Alicia Peña. Por eso, y aprovechando la instancia del taller, invitamos a Lientur, logrando hacer las gestiones necesarias para esta actividad que fue totalmente abierta”.
En un auditorio que recibió una alta cantidad de asistentes, el mensaje se entregó a diferentes rubros y profesiones, siendo una de ellas el trabajo parvulario.
Mónica Cifuentes Cerda es educadora de párvulos y se desempeña en el Jardín Mi Gran Mundo, del sector Paillihue. Su asistencia a la charla se vio gratamente complementada con la experiencia de interactuar y dar vida a los muchos muñecos y títeres que acompañaron a Lientur.
“Me dejó muy fascinada este mundo, porque aparte de tener mucho que ver con nosotros, con el trabajo con los niños, y cómo pudiéramos enfocarlo, podemos hacer llegar a ellos muchos aprendizajes a través de los títeres”, expresó Mónica, destacando la capacidad de expresar a través de ellos.
Además, rescató la importante conexión que generan con la imaginación, afirmando que “se ha perdido mucho la creatividad, tanto en adultos como en niños. Cuando le dices a un niño creemos algo en un papel o una hoja, o en el suelo con pintura, ellos no son capaces, y expresan que en sus familias les muestran el celular y luego lo hacen”.
A esto se sumó la experiencia de Lientur, quien afirmó que “para mí el teatro de títeres es un acontecer teatral, lo defino así, y qué significa, que cuando tu utilizas el teatro de títeres en la sala, acontece algo, ocurre algo en el alma a los niños, y eso que ocurre es lo que abre la puerta, abre la válvula para el aprendizaje. Entonces, el teatro posibilita ese camino para que el aula se transforme y sea atractiva para el educando”.
De esta manera, Lientur, sus títeres, y sus casi 70 años de experiencia, abrieron su mundo a las y los asistentes, e impulsaron el mensaje de que este tipo de teatro, bien usado en el aula, puede llegar a ser el lenguaje pedagógico del mañana.





















