Con una presencia que se expande a las tres provincias de la Región del Biobío el Voluntariado UdeC del Campus Los Ángeles ha entregado una serie de servicios, acompañamientos y presencia a una gran cantidad de personas e instituciones.
Según indicó la jefa de Vinculación con el Medio en el campus, Valeria Pérez Chavarría, “hemos impactado a más de 30 organizaciones sociales. Hemos trabajado con niños y niñas, adolescentes, tanto de escuelas con alto grado de vulnerabilidad, como también en escuelas rurales. Hemos trabajado en la Escuela Hospitalaria, en el Servicio de Pediatría (del Hospital de Los Ángeles). También con personas mayores en algunos ELEAM, juntas de vecinos del sector de la universidad, con fundaciones, con personas en situación de discapacidad y en situación de calle”.
La asignatura no se imparte solo como un compromiso curricular, sino que ha pasado a ser una experiencia formativa integral para quienes forman parte de ella. “La idea también de participar de este curso es contribuir a la formación profesional de nuestros estudiantes, que salgan con un sello social, que es lo que caracteriza a la UdeC” explicó Pérez Chavarría.
Una experiencia más allá de lo académico
Quien ha participado activamente de las actividades que ofrece el Voluntariado Udec Es Camila Fernández Malgarejo, quien cursa su tercer año de la carrera de Educación Diferencial.
Si bien inició la asignatura debido a la exigencia de un ramo complementario, afirma que ha sido la mejor decisión que ha tomado. “Ha sido una muy buena experiencia, porque he podido reflexionar en diferentes ámbitos” comienza analizando.
Las actividades en las que ha participado le han permitido conocer diferentes personas e historias, y en muchas de ellas, ha podido complementar su aprendizaje profesional.
El hecho de trabajar con niños y niñas con necesidades educativas especiales, o con el reforzamiento cognitivo en adultos mayores, les ha entregado una formación que no imaginaba podría tener, más aún cuando ha generado un lazo más fuerte con quienes ya están en la tercera edad.
“No dimensionaba lo que iba a ser el voluntariado, si sabía que iba a participar de actividades, pero el voluntariado me llevó a una reflexión, una autocrítica y conocer el mundo de los adultos mayores en este caso”, comentó la alumna.
Con su experiencia, afirma que lo aprendido le servirá en su futuro profesional, ya que “el voluntariado me dio las herramientas para poder ver ese lado que quizás yo no había comprendido o no había visto tan de cerca. Por ejemplo, hay adultos mayores que son autovalentes e independientes, pero hay otros que no, que requieren de mucho apoyo”.
Su paso por el Voluntariado UdeC incluso le ha dado imágenes de lo que podría ser su futuro laboral, ya que según afirmó “sí, me veo trabajando en un hogar de ancianos, realizando actividades ya sea de psicomotricidad o estimulación de diferentes áreas”.
De este modo se espera que durante el segundo semestre el Voluntariado UdeC vuelva a realizarse, captando a más estudiantes que busquen una experiencia social de real impacto en la comunidad.















