Con el objetivo de generar un espacio de diálogo y colaboración entre la academia y el sector productivo, el Campus Los Ángeles de la Universidad de Concepción desarrolló un encuentro que reunió a investigadoras, investigadores, empresarios, emprendedores y estudiantes de la provincia del Biobío, junto a representantes del Centro de Desarrollo Tecnológico Agroindustrial (CDTA) y del proyecto CIDLA. La actividad fue liderada y organizada por la Unidad de Innovación, Investigación y Gestión de Proyectos del campus.
La actividad contempló un ciclo de exposiciones breves, donde se abordaron distintas miradas del desarrollo productivo e innovación. En este contexto, el empresario Alberto Mathei dio a conocer su experiencia y necesidades desde el mundo privado; Claudia Carrasco, coordinadora del CDTA, presentó las capacidades y servicios del centro; mientras que los académicos e investigadores Daniel Chávez, Dra. Ángela Machuca y Dr. Cristian Sanhueza, del Campus Los Ángeles, junto a Andrea Plaza, del Campus Chillán, expusieron sus líneas de investigación y sus potenciales aplicaciones en la industria. Asimismo, Jorge Núñez, coordinador del proyecto Campus Los Ángeles Maquena, presentó los alcances de esta iniciativa orientada a fortalecer la vinculación con el entorno.
La Directora General del Campus Los Ángeles, Dra. Helen Díaz Páez, valoró la instancia destacando su proyección en el tiempo. “Es una excelente actividad. Es parte del inicio de una serie de encuentros. Entendemos que hay un camino recorrido por el CDTA, y para el campus Los Ángeles es clave generar estos nexos con este Centro de Investigaciones Tecnológicas Agroindustriales. La oportunidad de vincular a las empresas con los distintos desarrollos que estarán asociados al quehacer de nuestros investigadores y del CIDLA son proyecciones necesarias y muy relevantes para el crecimiento de la universidad, especialmente en el contexto del nuevo emplazamiento del campus”.
Desde el ámbito académico, el Dr. Cristian Sanhueza Campos, investigador del Campus Los Ángeles, explicó cómo su trabajo en innovación pedagógica ha ido evolucionando hacia una conexión con la industria tecnológica:
“Esta es una innovación pedagógica que he ido descubriendo que puede tener un nexo con la industria tecnológica asociada a la educación. Estamos desarrollando un prototipo que buscamos proyectar hacia un FONDEF Idea, con un enfoque vinculado a la empresa. Esto podría permitir llevar esta innovación a la enseñanza del inglés en los colegios y masificarla”.
En la misma línea, la Dra. Ángela Machuca, también académica del Campus Los Ángeles, destacó el valor de este tipo de instancias para la investigación aplicada. “Me pareció una experiencia súper interesante. Permite dar a conocer lo que uno está haciendo y generar vínculos para sacar la ciencia del laboratorio y darle una aplicación real a lo que producimos en investigación”.
Desde el sector empresarial, Pablo Jara, administrador de la Comercializadora Biobío Cordillera, relevó la importancia de fortalecer estos espacios de encuentro. “El vínculo de la industria con la universidad es súper interesante. Esperamos que estas instancias se sigan dando y fortaleciendo, para que la academia apoye al sector productivo y, a su vez, la industria se nutra de las nuevas investigaciones. Es un desarrollo mutuo que nos permite avanzar en conjunto”.
Además, destacó oportunidades de innovación en su rubro, señalando que “el desarrollo de proteínas, tanto de origen animal como vegetal, y especialmente el ámbito fúngico, abre nuevas posibilidades en textura, sabores y percepción del consumidor”.
Por su parte, Francisca Vargas Céspedes, ingeniera de proyectos de la Unidad de Innovación, Investigación y Gestión de Proyectos del campus, repartición organizadora de este encuentro, valoró positivamente los resultados de la jornada. “Como unidad estamos muy contentos. Se logró reunir a investigadores y empresas en un mismo espacio para dialogar desde distintas miradas. Este encuentro evidenció la necesidad de generar más instancias como esta, donde surjan colaboraciones e ideas de trabajo conjunto”.
La profesional destacó además la metodología participativa utilizada durante la jornada:
“La dinámica tipo ‘café del mundo’ permitió que empresarios, académicos y estudiantes trabajaran en torno a problemáticas como oportunidades de innovación, barreras de colaboración y proyección del ecosistema local. Obtuvimos información clave para seguir fortaleciendo la vinculación entre industria y academia”.
Este encuentro se proyecta como el primero de una serie de espacios colaborativos, donde se espera avanzar hacia un trabajo más específico entre empresas e investigadores, orientado a desarrollar soluciones concretas mediante investigación aplicada, transferencia tecnológica y proyectos conjuntos que impacten directamente en el desarrollo de la provincia del Biobío.





















