La historia de Felipe Lonconao Ríos y su profesor Jaime Molina Flores sembraron el deseo de superación en decenas de estudiantes que siguieron su logro.
Con perfectos mil puntos en la prueba de Matemática correspondiente a la Prueba de Acceso a la Educación Superior PAES despertó el pasado domingo Felipe Lonconao Ríos.
Su historia refleja que la constancia y el compromiso sin duda llevan a cumplir los sueños, más aún cuando hay personas que apoyan y colaboran en el camino. De aquello sabe el egresado de Pedagogía en Matemáticas del Campus Los Ángeles de la Universidad de Concepción, el profesor Jaime Molina Flores.
Una señal previa
Felipe había manifestado desde sus primeros años de enseñanza media la intención de ser puntaje nacional. Como estudiante del Liceo Bicentenario de Excelencia Nuevo Mundo de Mulchén tenía una meta clara: desayunar en La Moneda con el presidente tras rendir la PAES.
“Él era un estudiante muy comprometido, era un estudiante que tenía la iniciativa, tenía ganas de seguir adelante, tenía ganas de lograr algo y tenía intención de lograr un puntaje máximo y recibir el galardón de poder desayunar con el presidente en La Moneda. Entonces tenía ese deseo, quería obtener ese logro”, recuerda un emocionado Jaime, profesor que lo acompañó en este desafío.
Sin embargo, hubo algunos obstáculos que marcaron su etapa, siendo el mayor de ellos los nervios de cumplir con el objetivo trazado. En segundo medio comenzó a participar de talleres, mientras que el trabajo más intenso partió en tercero medio, cuando se hizo parte del preuniversitario que se dictaba por su establecimiento.
Los números iniciales en esta historia eran de 600 puntos, cifra que poco a poco se fue modificando con la constancia y esfuerzo de Felipe, quien de 17:30 a 19:00 horas se dedicaba en su totalidad a preparar su prueba, en un espacio facilitado por la municipalidad para llevar a cabo sus estudios complementarios.
Jaime, su profesor, recuerda uno de los últimos ensayos que entregó, y que estuvo marcado por el nerviosismo de Felipe. “Llegó a hacer ese ensayo y estaba muy nervioso. Me dijo profesor revíselo al tiro, por favor. Yo lo noté nerviosísimo y le dije ¿por qué estás tan nervioso, si se trata de un ensayo? Porque creo que lo tengo todo bueno, me respondió”.
Fue aquella prueba de práctica que le demostró a ambos lo que estaban consiguiendo: la totalidad del puntaje en la prueba. “Yo se lo revisé y efectivamente tenía todo bueno, tenía mil puntos en un ensayo, entonces era la primera vez que él lograba llegar a eso y de ahí para allá el problema que tuvimos que enfrentar era su sistema nervioso”, manifestó el docente.
Con aquel desafío detectado, el trabajo no se centró solo en la preparación de los estudios, sino que también en lo emocional y mental. Fueron extensas conversaciones en las que le hacía sentir confianza, en donde se le motivaba a no rendirse, y por sobre todo, a confiar en él mismo.
Una motivación para los demás
El ejemplo de Felipe ha cautivado tanto a la comuna de Mulchén como a la Provincia de Biobío. Su historia de esfuerzo y constancia ha demostrado la capacidad de lograr los sueños, aún cuando existan dificultades en el camino.
Esto, para el egresado del Campus Los Ángeles, es también un ejemplo para más estudiantes, ya que “los demás profesores nos comentaban que sus estudiantes les decían profe, yo igual quiero ser puntaje nacional”.
Y aquella motivación no queda solo para las y los alumnos que siguen en su enseñanza media, sino que también para las y los docentes que hoy ejercen, como también quienes se están formando para el día de mañana transformar vidas como fue este caso.
“Es importante no olvidar que trabajamos con personas que sienten, que tienen emociones, y que a veces no tienen energía o están cansados. Entonces, como profe debes prepararte y tener la fortaleza de que, incluso también cansado, puedas darles tu apoyo, energía, y transmitirles confianza”, sentenció Molina.
De este modo, afirmó que esta historia sin duda es un precedente tanto para el establecimiento como para la comunidad, y que revela que con entusiasmo y apoyo se pueden conseguir grandes cosas, como lo demostró Felipe, que obtuvo mil puntos en la PAES, y logró desayunar en La Moneda con el presidente Gabriel Boric.

















