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opinión

Experiencia de teoría del dominio para aprender Ortografía en la formación inicial docente

Irma Lagos Herrera

Diciembre 21, 2021

Como formadores de docentes, nos admiramos que  ingresen a las carreras sin comprender lo que leen, con serias dificultades ortográficas y para redactar textos;   competencias que a su vez deberán guiar en quienes sean sus estudiantes; con dificultades para redactar o producir textos.  

Hace unos años, además de ingresar con mayor formación previa en estas competencias, su plan de estudios incluía un semestre de Ortografia, uno de Morfosintaxis que les daba oportunidad de desarrollarlas, independientemente de  sus conocimientos previos.  

Para superar la falta de dominio de la Ortografía, nos basamos en las teorías de Fred Keller (Sistema de instrucción personalizada), Benjamin Bloom (Características humanas y aprendizaje escolar), James Block  (Cómo aprender para lograr el dominio de lo aprendido) , que contribuyó a difundir nuestro Premio Nacional de Educación, el doctor Abraham Magendzo (Un aporte a la comprensión del sistema de enseñanza personalizada en el nivel universitario e Investigación en torno a la enseñanza personalizada y los estilos cognitivos, en la Universidad Católica).

El estilo instruccional independiente o autoinstrucción debe primar en la formación universitaria, pero al estudiantado universitario le cuesta hacerse responsable del uso de su tiempo, tiende a no consultar sus dudas al profesor o sus pares, es reticente a las evaluaciones formativas, dedica menos tiempo que el necesario al estudio, generalmente no sabe cómo estudiar. Estas observaciones nos orientaron a optar por el estilo tutorial, acompañamiento docente que le facilita el aprender a aprender.

Aplicamos la teoría del dominio, que implica que cada estudiante estudia hasta lograr aprender y puede presentarse a evaluación las veces que lo necesite, siendo lo importante que lograran el dominio. Suponíamos que el grupo de estudiantes a los que enseñamos primero con estilo tutorial  y luego con autoinstrucción lograría mejor desempeño en Ortografía y mejores actitudes hacia la Ortografía. Los dos grupos usaron los mismos materiales, que eran Módulos de Ortografía que elaboré para facilitar su aprendizaje.  

 Para la docente implicaba mucho más trabajo que hacer clases magistrales (expositivas): fortalecer, explicar, crear varias formas de similar dificultad para evaluar cada módulo; pero era grato comprobar cómo avanzaban y se empoderaban (Lagos, I., 1994. La instrucción tutorial como etapa habilitante para la autoinstrucción en Ortografía Española. Magíster en Educación, Escuela de Graduados, U. de Concepción)

 Los resultados fueron interesantes y sorprendentes: el grupo con estilo tutorial y luego con autoinstrucción incrementó significativamente su desempeño en Ortografía más que el grupo que solo tuvo autoinstrucción, ambos grupos mejoraron su desempeño, entendido como escribir texto con menos errores, pero el estilo tutorial avanzó más en el uso adecuado de la puntuación, tarea compleja, y en  cambios positivos en las actitudes hacia  la Ortografía, esencial para enseñar.

Columnista(s)

Irma Lagos Herrera

Académica Escuela de Educación, Universidad de Concepción Campus Los Ángeles.

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Irma Lagos Herrera

Académica Escuela de Educación, Universidad de Concepción Campus Los Ángeles.

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